TRATAMIENTO DE una adiccion a la cocaina

En muchas ocasiones no se sienten suficientemente deteriorados como para pedir ayuda. En otras sufren intensos síntomas producidos por la droga que dificultan enormemente poder realizar un tratamiento contra la cocaína.

 

Dr.Gaona. (TRATAMIENTO COCAINA)

 

El abanico de síntomas de esta adicción es muy florido: inicialmente sobreviene nerviosismo cuando no se dispone de la droga así como cierta tendencia a la depresión.

En otras ocasiones, a medida que aumenta la adicción sobrevienen síntomas que el propio paciente no es consciente de ellos: irritabilidad, agresividad. La vida diaria se transforma en incómoda debido a los elevados niveles de irascibilidad que presentan: discusiones prácticamente a diario y una agresividad que desemboca en episodios de maltrato y de consecuencias imprevisibles.

Los celos generados por la adicción a la cocaina se transforman en una verdadera celotipia hasta el punto de hacer la "vida imposible" a la propia pareja o de reaccionar con violencia ante supuestas infidelidades.

 

En otras ocasiones de consumo de cocaina comienzan paranoias que, inicialmente, parecen no ser especialmente importantes: "ese coche de la esquina me parece haberle visto ya antes" que van evolucionando progresivamente hasta estados de máxima peligrosidad, tipo: "Debo dormir con un cuchillo debajo de la almohada porque oigo ruidos fuera de la habitación y es probable que me asalten".

En estos estadios de consumo de cocaina la persona suele tener alucinaciones en las que pequeños insectos reptan por debajo de la piel (dermatozoicas) e intenta constantemente arrancarlos aplicando sus uñas o algún instrumento afilado con las lógicas consecuencias sobre su organismo.

Cualquiera de todos estos estadios descritos es candidato a iniciar un tratamiento contra la cocaína.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

tratamiento

 

 

El tratamiento contra la adiccion a la cocaína es uno de los más complejos por el número de variables que intervienen en su génesis. En primer lugar la sola aceptación por parte del paciente de la existencia de un problema de adicción a la cocaina constituye un gran paso adelante en el establecimiento de unas bases para poder comenzar algún tipo de tratamiento contra la cocaína.

 

Una vez que el paciente admite padecer una adicción a la cocaina habrá que plantear la dinámica de su adicción y tomar en cuenta sus antecedentes personales (¿depresiones?, ¿falta de autoestima?, ¿otras adicciones concomitantes?).

 

Respecto a la propia adicción también deberemos tomar en cuenta ciertos aspectos importantes: ritmos de consumo, coincidencia de consumo con actos sociales, ingesta de alcohol, sexo compulsivo (prostitución). Asimismo, deberemos considerar las expectativas vitales del consumidor respondiendo a preguntas aparentemente simples pero de profundo significado humano: ¿se siente feliz con su vida diaria? (trabajo, pareja, actividades,etc), ¿Cuál es su umbral a la frustración? (¿Se derrumba con facilidad?). Incluso retrotraernos a etapas aparentemente lejanas del momento adictivo pero que suelen estar ligadas al problema actual: rendimiento escolar, relaciones con los demás miembros de la familia, etc.

 

El tratamiento farmacológico debe ser coadyuvante en muchos casos. A este respecto recordar que el propio consumo de cocaína ha producido graves alteraciones en los neurotransmisores que hay que subsanar y que, aunque utilicemos medicación no es menos cierto que hay que respetar ciertos procesos naturales.

 

 

 

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¿Porqué tratar una adicción a la cocaína?

Por razones obvias, muchas de las personas que padecen una adicción no son capaces de contestar el porqué de los tratamientos en contra de  la adiccion a la cocaína. Habitualmente, el propio consumo de cocaina ha producido tal deterioro intelectual, de las facultades del conocimiento y empobrecido la toma de decisiones de tal manera que ya no es capaz de tomar una decisión afortunada respecto a como solucionar su problema. Al igual que en otras adicciones (alcoholismo, por ejemplo) la persona suele negar la gravedad de su problema: "No soy adicto, realmente consumo solo cuando quiero" o bien: "Bueno, lo del otro día fue una excepción pero yo 'controlo'".

 

La necesidad de realizar un tratamiento contra la cocaína resulta esencial ya que el problema derivado de su consumo va siempre a peor: los síntomas se agudizan y el intervalo entre crisis se acortan cada vez más.

 

La persona, a medida que se acrecienta su adicción a la cocaína va desarrollando múltiples problemas familiares y laborales.

 

En el entorno familiar sus ausencias de casa y falta de empatía con el resto de los miembros ocasionan roces continuos y discusiones que van minando no solo las relaciones entre el consumidor de cocaina sino también entre los demás miembros de la familia por las tensiones que esta situación llega a provocar.

 

A nivel laboral las continuas ausencias así como la falta de rendimiento acaban generando un malestar laboral entre compañeros. Asimismo, las intensas demandas económicas generadas por el consumo de droga siembran de incertidumbre y desconfianza a numerosas personas en derredor del consumidor.

 

    Aunque resulte sorprendente no es hasta 1987 en que en la clasificación de enfermedades mentales DSM-III-R decide incluir por primera vez el término "dependencia de cocaína". Hasta ese año para aceptar la dependencia a una sustancia se requería que existiera Dependencia Psicológica, Dependencia Física y Tolerancia, actitud que lógicamente interfería a la hora de plantearse un tratamiento de desintoxicación de la cocaína. Antes de ese año se mantenía que la cocaína no producía dependencia física como los opiáceos. Por el contrario se aceptaba que su consumo era similar a una "compulsión" y que su dependencia era meramente psicológica. Según estos nuevos criterios para considerarse dependiente un individuo tiene que cumplir al menos tres criterios de los nueve enumerados y que incluyen aspectos como:

1) Uso de la sustancia en mayor cantidad o durante más tiempo de lo que el sujeto pretendía.
2) Deseo persistente o esfuerzos por suprimir o controlar el consumo.
3) Se emplea gran parte del tiempo en conseguir o consumir la sustancia.
4) Intoxicaciones frecuentes o síntomas de abstinencia en los momentos en que el sujeto tiene que desempeñar sus obligaciones (trabajo, estudios, tareas domésticas, etc.) o el sujeto consume arriesgándose físicamente (conduce en estado de intoxicación, etc.).
5) Reducción o abandono de actividades sociales, laborales o recreativas por el consumo de la sustancia.
6) Uso de la sustancia a pesar de los problemas sociales, psicológicos o físicos provocados o agravados por la sustancia.
7) Tolerancia.
8) Síntomas de abstinencia característicos.
9) A menudo se consume la sustancia para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia.
 

"Mi compañero es adicto a la cocaina , fuma base, también lo ha sido a la heroína, aunque actualmente no consume. El caso es que lleva al menos 9 meses viendo cámaras que lo controlan por todas partes. También oye a gente que le dice que le siguen para matarlo. Ve hombres (les pone nombre y modelo de coche), en mi habitación (desde hace 6 meses me he mudado a otra habitación), cree que tengo mil amantes y va por casa con cuchillos, en cada rincón tiene uno".

 

(Testimonio real)

Centro de tratamiento y desintoxicación de la adicción a la cocaína

TRATAMIENTOS CONTRA LA COCAINA Y SU DEPENDENCIA

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